Batallita de un segero de corazón

Master1

Hoy os voy a contar una batallita de mi infancia, de las que gustan tanto a los amantes de lo retro. Muchas veces me han pedido que me decante por una compañía entre todas. Como sabeis, soy bastante imparcial, pero tengo que reconocer que cada vez que veo algo de Sega algo se mueve dentro de mí. Es una sensación especial, una reacción física de agradecimiento a tantos años de diversión.

Situemonos en el año 1991. Desde hace varios años jugaba con bastante asiduidad a las recres de los distintos bares de mi ciudad. Personalmente lo FLIPABA con todo arcade que procediera de Sega (Wonder boy, shinobi, golden axe, Alien storm , shadow dancer , Out run…). Son los juegos que quería jugar en casa, los que siempre soñaba disfrutar y de ninguna forma podía. En esta época era el orgulloso poseedor de un ZX Spectrum +2a que a todas luces se había quedado pequeño. Era el momento de dar el salto a un sistema más potente…y yo lo tenía muy claro: Master system era mi decisión. Me chiflaba su catálogo , sus coloristas gráficos, los cartuchos….TODO.

Tras varios meses de acoso y derribo a mis padres, y tras unas notas excelentes, mis padres accedieron a regalármela para reyes de ese mismo año. No os podeis imaginar la ilusión que tenía. Recuerdo que leí tropecientas revistas, miré catálogos a mansalva y pregunté precios de cartuchos en varias tiendas para comprarme un par de títulos de inicio, para comenzar a utilizar mi nueva máquina como se merecía. Mientras tanto, echaba alguna partida esporádica a mi Spectrum, pero ya no era lo mismo.

Al llegar el día de reyes, lo recuerdo como una de las decepciones más grandes que me he llevado en mi vida. Mis padres decidieron a ultimísima hora (la tarde del día de reyes)que al final no iban a comprar una nueva máquina, sobre todo cuando todavía seguía usando mi ordenador y este funcionaba. En su lugar, me regalaron un ASQUEROSO juego de Spectrum (“Karateka”, un bodrio absolutamente injugable). Ni os podeis imaginar la decepción que me llevé. Eso si, recuerdo perfectamente que ni derramé una lágrima en su momento ni hubo un solo reproche por semejante decisión…

Tal vez por el berrinche que me llevé en ese momento, o vete tu a saber por que razón, dejé de ver a Sega como la panacea de los videojuegos. También influyó que un año después a mi hermano pequeño le regalaran una NES para su comunión, que llevó muchas horas de vuelo y me proporcionó grandes momentos de vicio.

Un año después, con algunos ahorrillos y tras morir mi querido Spectrum (a pesar de ser en parte el causante de semejante decepción) junté una cantidad considerable de dinero. Estaba decidido. Iba a comprarme una consola nueva, para disfrutar de los juegos como dios manda, para no tener que compartirla con nadie.  Y llegó la Super nintendo a mi casa, motivado sobre todo por “EL JUEGO” (Street Fighter II) , pero también en parte porque ya no me interesaba Sega de la misma forma. Tras la decepción del día de reyes, desarrollé una repulsión o animadversión hacia la compañía ilógica que tardaría años en salir de mi cabeza. Por supuesto, disfruté de Super Nintendo como un enano durante varios años, estando muy cerca de lo que hoy se considera un fanboy. Es decir, cualquier juego de la competencia era una basura para mi…

¿Cuando llegó la “reconciliación”?. Pues en el año 2001. Tras estropearse el PC que utilizaba para jugar, mi novia me regaló una Game gear y un gran amigo me donó su antiguo Commodore 64 con la intención de que lo reparara y me lo quedara. La reacción fue inmediata…¿Oye, y por que no colecciono todas las máquinas que siempre quise tener?. Mola mucho más que jugar a cualquier emulador…

¿Sabéis cual fue mi primera compra como coleccionista? Si, habeis acertado. Una preciosa Master System II con el Alex Kidd en memoria, la misma que me iban a regalar aquel año. Os prometo que la he disfrutado con tanta pasión como si la hubiera tenido con 11 años. Tras eso, Mega Drive, Dreamcast , Saturn…

Actualmente, me considero aficionado a los videojuegos, no tomo parte en estúpidas guerras entre compañías. Trato de quedarme lo mejor de cada una , pero no os puedo negar una cosa: cuando veo en un título las letras SEGA en su portada, no puedo evitar que se me ilumine el rostro como la primera vez que vi aquella master system en la tienda de electrodomésticos.

Por eso afirmo categóricamente…no soy de ninguna compañía, pero soy “Segero” de corazón. ¡ SEGA RULES!

P.D : Aunque mis padres aparezcan en esta historia como los “malos” de la película, hay que decir que posteriormente me han apoyado en todas mis paranoias, sobre todo a la hora de conseguir las recres. Un 15 para ellos como padres, que no todo el mundo tiene la suerte que tengo yo con ellos.

5 pensamientos en “Batallita de un segero de corazón

  1. Mi primera consola fue la Master System por error, me explico; Nintendo estaba en pleno auge y los amig@s de clase no paraban de hablar de la NES. Habia en clase algun que otro segamaniaco (generacion 90) pero eran los menos y mis padres prometieron comprarme una consola por mi cumple. Yo estaba harta de mi Amstrad con pantalla de fosforo verde, me estaba quedando ciega de jugar ahi y de jugar a la “Nintendo” en casa de mis amigas. Cuando llego el gran dia le me puse enferma y no pude ir con mi padre a la tienda asique le dije a mi hermano que se encargara de que papa trajese una Nes a casa.Tres infinitas horas mas tarde llega mi padre con mis hermanos a casa, bajo corriendo las escaleras con el corazon saliendome del pecho y me encuentro con una caja blanca con cuadraditos y un tio enano de rojo dibujado y pienso -NOoo! no pede ser!! que cojones es estoooo!!! XD XD XD -Que consola es estaaa!!!yo queria una Nintendo!!
    Mi padre pacientemente me dijo, mientras yo miraba a mi hermano con cara de asesina, que el dependiente le habia dicho que “la Sega” era mejor que “la Nintendo”, que era menos conocida…
    Bueno, al final decidimos probarla, llamamos a un par de amigos para que nos trajeran juegos y mientras estuvimos jugando al Alex Kidd y al Operation Wolf con la pistola y nos encanto. Luego nos dejaron el Sonic 1 y fue una pasada jugarlo. Total que al final me hice seguera, en clase discutia a gritos sobre que consola era mejor en la guerra de las conolas de los 90, en los recreos dibujaba a Sonic dandole pal pelo a Mario en la pizarra enviaba dibujos a Hobby Consolas…(ohh, nostalgia) . Despues de unos años compramos una una Megadrive y…nunca mas se me paso por la cabeza comprarme una Nintendo. Un saludo!

  2. Hola Lyla:

    Gracias por dejar un comentario en este humilde blog. Me ha encantado tu historia, aunque a ti la cosa te salió mejor que a mi, ya que para mas inri a los dos o tres meses mi spectrum murio. Soy gafe, lo sé.

    Un saludo y bienvenida

  3. Pingback: Master system (1987) – Anuncios de videojuegos « El palacio de silicio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s