Sinclair QL: El salto cuántico que quedó a medias – Historia de los Spectrum

Tras el tremendo éxito de Sinclair Research LTD. con sus anteriores máquinas había llegado el momento de dar un salto importante. El mercado doméstico de microordenadores era dominado con mano de hierro por los diferentes modelos de la compañía -sobre todo por el ZX spectrum– y ahora tocaba lanzar un producto diferente. Una máquina con la que poder trabajar tanto en casa como en la oficina. Pero por encima de todo un ordenador que no fuera visto como un mero juguete, sino como un sistema más avanzado, imprescindible para el buen funcionamiento de la empresa. Un equipo que pudiera considerarse profesional.

Con esta premisa en mente y siguiendo su idea de desarrollar máquinas baratas para el pueblo, Clive Sinclair comenzó a trabajar en la que sería su máquina más importante hasta el momento. Aunque la idea inicial consistía en un sistema portátil con modem, monitor e impresora integrados y alimentada por baterías, rápidamente tuvo que bajar a la tierra por las limitaciones tecnológicas del momento. Aun así, las características técnicas del Sinclair QL  eran ciertamente impresionantes. No en vano el ordenador llevaba en su nombre las siglas QL, que hacen referencia al salto cuántico (“Quantum Leap“) que supuestamente significaba esta nueva computadora.

El diseño de la carcasa  buscaba precisamente eso, parecer un equipo profesional. Un teclado bastante mejorado con respecto a anteriores modelos (aunque no lo suficiente), una línea más seria y la inclusión de dos unidades de microdrive en la parte derecha, una práctica que seguramente copió de Amstrad y su gama CPC. En la parte trasera, la máquina mostraba una capacidad de expansión ciertamente impresionante, con dos conectores de red, conexión RF, salida RGB para monitor TTL, dos puertos RS-232, conecxión para nuevos microdrives y un par de puertos de expansión .

Técnicamente, el Sinclair QL estaba equipado con un potente procesador Motorola 68008 de 16 bits que funcionaba a 7,5Mhz. El problema residía en que su bus de datos era únicamente de 8 bits, lo que ralentizaba sobremanera la máquina. El sistema disponía de 48kb de ROM y 128kb de RAM.

En cuanto a los modos gráficos, el QL disponía de un modo de 256×256 pixeles con 8 colores básicos (modo 8) y un modo de 512×256 con 4 colores básicos (modo 4). Sonoramente, al estar pensado únicamente para uso empresarial y/o administrativo solo era capaz de emitir pitidos controlados por su CPU auxiliar Intel 8049.

Pero si por algo destacaba este excelente ordenador era por su sistema operativo multitarea, -el Sinclair QDOS-,  que incluía además un BASIC avanzado llamado SuperBASIC que era el sueño húmedo de muchos programadores de la época, sobre todo por su capacidad de mostrar (solo si estaba conectado a un monitor) un sistema de división de pantalla por la que en una parte veíamos el código y en la otra podíamos comprobar el resultado de lo que estábamos haciendo. Un verdadero lujo a mediados de 1984.

Por si las características técnicas del nuevo sistema no lograban convencer al público de que la máquina que necesitaban para su negocio era este QL, Sinclair se aseguró la colaboración de la prestigiosa Psion en el desarrollo de las aplicaciones que acompañarían al QL en su lanzamiento. Así, con la compra de este ordenador se nos ofrecía como regalo cuatro cartuchos de microdrive que contenían una completa suite ofimática con procesador de textos, hoja de cálculo, base de datos y gráficos de empresa diseñada por dicha compañía. Todo parecía indicar que Sir Clive se apuntaría una nueva victoria.

Desgraciadamente para sus intereses, el desarrollo del QL fue totalmente caótico, llegando al punto de tener que retrasar su lanzamiento en un par de ocasiones por la aparición sistemática de bugs y problemas de hardware. Por si eso fuera poco, los primeros “afortunados” que recibieron su QL en el Reino Unido se encontraron con que para que su ordenador funcionase era necesario que introdujeran en el puerto ROM una tarjeta de expansión (conocida como “dongle“) con la ROM parcheada del sistema y una versión preliminar y llena de errores del QDOS.  Este hecho minó seriamente la confianza de los compradores en la compañía, lo que hizo que a pesar de que sus ventas fueran bastante aceptables no llegaran ni por asomo a lo que se esperaba.

Otras posibles razones de dicho fiasco fueron el empecinamiento personal de Clive Sinclair en usar el lento y poco fiable microdrive en detrimento de las unidades de disquete como sistema de almacenamiento, y  su rotunda negativa en que esta máquina fuera utilizada como un sistema con posibilidades lúdicas, siendo extremadamente escasos los juegos que aparecieron para el QL.

Tras la compra de Sinclair por parte de Amstrad, Alan Sugar decidió que no le interesaba mantener vivo dicho ordenador (no quería competidores para su CPC6128) por lo que detuvo su producción y se deshizo del stock sobrante. Por suerte, los usuarios de esta pieza de hardware no le dejaron morir tan pronto, diseñando diversas ampliaciones y mejoras a un sistema que podía haber dado mucho más de sí con un poco de mimo. Particularmente curioso es el caso de Tony Tebby, diseñador del QDOS que siguió mejorando poco a poco su retoño con extensiones para el sistema como el Toolkit II o un entorno gráfico llamado Pointer Environment.

De cualquier manera, la tecnología empleada en el desarrollo del QL no se limitó únicamente a la máquina de Sinclair. Gracias a unos acuerdos que se firmaron con la  British Telecom apareció en el mercado una máquina basada en el hardware del QL.  Desarrollado por International Computers LtdMerlin Tonto (One per desk) tenía muy pocas diferencias con el hardware original, aunque la más llamativa era la inclusión de un teléfono en su lateral izquierdo, en un intento de bizarra combinación entre informática y telefonía que sorprendentemente tuvo un buen nivel de ventas.

En resumen, Sinclair QL fue una máquina que podía haber alcanzado la gloria y cambiar la historia de la informática como tal. Solo hubiera necesitado un poco más de tiempo y un mucho menos de cabezonería y soberbia por parte de Sir Clive. Sea como fuere, al menos tiene el honor de ser la máquina en la que un jovencísimo Linus Torvalds comenzó a trabajar…

CARACTERISTICAS TÉCNICAS

  • Memoria RAM: 128k
  • Memoria ROM: 48k
  • Resolución en pantalla: Modo 8 (256×256 píxeles con 8 colores) y Modo 4 (512×256 píxeles con 4 colores)
  • Sonido: Beeps emitidos por la CPU auxiliar Intel 8046
  • Sistema de almacenamiento de información : Microdrive
  • Sistema de introducción de datos: Teclado de membrana (64 teclas)

2 pensamientos en “Sinclair QL: El salto cuántico que quedó a medias – Historia de los Spectrum

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